18 enero 2010

INSISTIMOS: ¿Y SI LA SOLUCIÓN ESTÁ EN LA @?


Hace ya más de tres años publicamos la entrada http://igualdad3000.blogspot.com/2006/12/la-rae-la-y-el-gnero.html, en la que defendíamos un lenguaje no sexista, esto es, la necesidad de un lenguaje inclusivo que nombrara a cada cual según su género. Frente a una supuesta "estética" que dejaba al lenguaje, en su cándida inocencia, al margen de las disputas por la igualdad, defendiamos el valor de una ética inclusiva también para el lenguaje, proponiendo la arroba como solución.
Pues bien en Facebook me he encontrado con el grupo Soy una mujer: No me uno a Grupos que NO me nombren con más de 2.800 miembr@s (¡en 20 días!) y cuya descripción es la siguiente:

"No me uno a Grupos que no me nombren como mujer.

No me uno a Grupos que no usen un lenguaje inclusivo.
No me uno a Grupos que utilicen el genérico masculino para nombrarme.

Se invita a hombres y mujeres a reivindicar un lenguaje inclusivo, en clave de igualdad en la Red.

Gracias por unirte al Grupo y quedas invitad@ a difundirlo!

"Soy mujer y no me nombran si utilizan ususario, amigo, compañero, alumno, licenciado, psicólogo, padres, los contribuyentes, los ciudadanos, los amantes, hijos, nacido.

Soy Silvia, usuaria de internet, amiga de muchas personas, compañera de muchas más, alumna del Seminario de Género y Políticas Públicas, Licenciada, Psicóloga, madre, una contribuyente de la AFIP, ciudadana argentina, la amante de mi pareja, hija de Angelina, nacida en Buenos Aires. Si me nombran me encuentran" (Silvia Lommi)

Las preguntas que nos hacíamos hace tres años siguen sin respuesta: ¿Podría la arroba (@) solucionar el tema del sexismo en el lenguaje? ¿Por qué no incrementar nuestro abecedario con una letra más? Señor@s académic@s ¿por qué a este signo, utilizado ya de manera común en muchos ámbitos, no les buscan un nuevo sonido, por ejemplo una "a" más cerrada? Nuestro idioma, a diferencia de otros, nos está permitiendo ya el uso de la arroba de manera escrita, ¿por qué no solucionan el problema de su lectura y de su sonido? ¿Es una cuestión relevante lo del lenguaje no sexista o nos estamos pasando?


4 COMENTARIOS - LÉELOS Y PARTICIPA:

Anónimo dijo...

Me temo que las lenguas evolucionan por mecanismos lingüísticos y no por fantasías de ingeniería social. El género gramatical es simple cuestión de concordancias. En algunas lenguas hay tres y en otras uno. En lenguas indoeuropeas primitivas sólo diferenciaba lo animado de lo inanimado. Léase al respecto "El sexo de las palabras" de Rodríguez Adrados. José Antonio Martínez Inauguró el curso de la Universidad de Oviedo, hace algunos años también con una reflexión al respecto, en la que incluía ejemplos de concordancia obligatoria al femenino, que también tendrían que desaparecer, si nos arrobamos...
Si de verdad queremos luchar por la inclusión y no quedarnos en la estética de la cuota gráfica, si queremos que los progres de opereta y los manipuladores sociales no nos la den con queso a base de quejarse de la Academia, hay que ir al verdadero terreno de lucha: los ideologemas que invisibilizan o relegan a la mujer. Eso se llama análisis pragmático.
Y esto lo digo con el dolor de haber sido testigo, en mi experiencia de profesor de instituto de cómo funciona un lenguaje "políticamente correcto" que esconde marginaciones, anulaciones y muchas más "-ones" de personas relegadas por el delito de ser mujer.

Juvenal

IGUALES 3000 dijo...

Estimado Juvenal.

Tras el agradecimiento sincero por tu comentario quisiera comentarte que, bajo mi punto de vista, es erróneo tanto en la forma de la argumentación como en el fondo:

1º Erróneo en la forma: Utilizas un argumento del tipo "ad hominem" ya que consideras que atacando a las personas o grupo de personas que, para ti, defienden un lenguaje inclusivo ("los progres de opereta y los manipuladores sociales"), criticas el argumento de fondo en favor de una trato igualitario también en el lenguaje.
Además ,y quizás el más grave, utilizas el común argumento "ad verecundiam" o la falacia de la autoridad. Citando a "Rodríguez Adrados" y a "José Antonio Martínez" pretendes que por la simple referencia a la autoridad ya está justificada una parálisis evolutiva del lenguaje o que sencillamente no se pueda plantear una crítica a un situación que, de hecho es innegable, se produce.
2º Errónea en el fondo: Nada es inocente y nada es secundario. La cuestión del lenguaje es algo más profundo de lo que algunos se resisten a reconocer. ¿Qué se oculta tras esa exclusión? Efectivamente el uso de un lenguaje "políticamente correcto" no significa que no existan otras "marginaciones" igualmente graves pero, ¿dos errores no hacen un acierto?
Lo interesante no es que se den lenguajes "políticamente correctos", es que también en el lenguaje se ponga definitivamente de manifiesto la igualdad de género.

Un saludo.

Roberto

Anónimo dijo...

Hablo por mi:
Cuando digo "usuarios, amigos, compañeros, alumnos, licenciados, psicólogos, padres, contribuyentes, ciudadanosm, amantes, hijos y nacidos" nombro a todos, hombres y mujeres, lo mismo que cuando digo "policías, periodistas, ebanistas, futbolistas, etc". Si alguien no se da por aludido, siento decirlo pero es ese alguien quien se excluye, no lo hago yo. Y si alguien no se da por aludida porque he dicho "aludido", es ella quien se excluye.

Cuando se habla de ciudadanos (incluso cuando se habla de ciudadanos y ciudadanas) se está hablando también de la gente que vive en los pueblos, o nos deberíamos sentir ofendidos por no incluirnos. Es decir, si en el Instituto dan "Educación para la ciudadanía", pero yo quiero vivir en un pueblo, ¿puedo elegir una alternativa "Educación rural"?

IGUALES 3000 dijo...

¿Qué es antes, la ciudad o el ciudadano? En el orden léxico primero está ciudad, porque es el nombre primitivo, y de él derivamos ciudadano y ciudadanía. Pero en el orden histórico es la ciudadanía la que hace al ciudadano y a la ciudad. Es obvio que así no pueden coincidir nuestro concepto de ciudad y ciudadanía con su valor original. Tan claro está que no es la ciudad la que hace al ciudadano (como exigiría la lógica gramatical), que no coinciden los conceptos de habitante de ciudad y ciudadano; pero de forma distinta y por razones diferentes en la actualidad y en la antigüedad. Entonces se dio la circunstancia de que la mayoría de los habitantes de la ciudad no tenían la categoría de ciudadanos (entre ellos estaban los numerosos esclavos y extranjeros); y tanto entonces como ahora, se da el caso de que se llaman legítimamente ciudadanos, numerosas personas que no viven en ciudades.

En cuanto a lo demás hablas por ti y de lo que se trata es de hablar por tod@s.

Un saludo y gracias por tu comentario.