LA SEXUALIDAD EN TIEMPOS DE PERICLES
Este trabajo ha sido realizado por Cristina Miffut Palacios, alumna del curso 2º de Bachillerato.
La autora es Karina Donángelo Katzellis, que en este artículo describe algunas cuestiones de la sexualidad en la Grecia Clásica: las orgías hetero y homosexuales, el trato a la mujer como objeto sexual, el culto a la virginidad, el machismo, la prostitución, los mitos y los cultos a la sexualidad en aquellos tiempos.
Como tema que me ha llamado más la atención destaco el Derecho a la prostitución por parte de los hombres maduros, también las mujeres que aunque se sentían como objetos tenían mucha libertad en su vida social y la peculiaridad de que hermanos compartieran a una misma mujer .
-En la actualidad ¿se considera la virginidad aún una virtud?
-¿Consideras la unión de personas de un mismo sexo permisible?
-¿Considerarías a la mujer de hoy; con más libertad o más liberal?
Para aquellos espíritus intolerantes y conservadores que tanto se escandalizan con algunos comportamientos sexuales y para quienes creen que la trasgresión y liberalidad de las costumbres (independientemente si las consideran positivas o negativas), son sólo atribuibles a los tiempos actuales, Karina Donángelo Katzellis realizó un artículo sobre algunas cuestiones de la sexualidad en la Grecia clásica, cuna de la civilización occidental. Sumado al interés que despierta conocer un poco más sobre un período tan importante de la historia, y la posibilidad de tener una mayor perspectiva histórica sobre el tema, se puede apreciar que “sobre gustos… no hay nada escrito”, ni ahora ni antes… (continúa en leer más).
Sí. así como los ve, los más famosos y reputados filósofos y estadistas griegos gustaban de personas de su mismo sexo. Otros en cambio le hacían el cuento de la “buena pipa” a sus ingenuas esposas, y se iban de parranda con sus amigos a un burdel, situado en las cercanías del Pireo.
Hasta podría decirse que hubo maestros e instructores más que libinidosos. Mientras que no faltaban aquellos que acusaban a las mujeres de “histéricas”, y de ser “más brutas que una mula”…
Ya por aquel entonces, antes y durante el siglo V antes de Cristo, las mujeres denunciaban en reuniones de amigas y a sus doncellas que sus esposos las hacían sentir como una “mujer-objeto”.
Y más de un chismoso, al que le gustaba hacer “leña del árbol caído”, sacó a unos cuantos personajes sobresalientes de la época, los trapitos al sol, dando a conocer ciertas “aventuras” non santas, o affaires con personas de su mismo sexo.
Si estudiamos la historia y la mitología de la antigua civilización helénica observaremos la preponderancia que tenía el amor para los griegos, en sus más variadas formas.
En la religión griega puede encontrarse una gran mezcolanza de dioses, diosas, semidioses, héroes y hombres que constituyen la herencia de los pueblos mediterráneos. Pero a esto se suma también, la enorme influencia de los pueblos asiáticos y prehelénicos, que minaron las costas del Mar Mediterráneo con sus creencias y sus prácticas amatorias. De hecho, ya en la Grecia clásica se hablaba de la “histeria femenina”; del sentido de la “mujer – objeto”, la exaltación del “machismo” (misoginia) y tanto la prostitución, como la homosexualidad eran prácticas habituales, en todos los estratos de la sociedad.
Culto a la Virginidad .
Frente a la práctica de la Prostitución sagrada, procedente de Babilonia, Menfis, Jerusalén y Sumeria se encuentra, por contraste el Culto a la Virginidad, también nacido de Oriente. Según esta creencia, la pérdida de la virginidad era vista como una forma latente de muerte, de aquí surge la leyenda de Artemis, la diosa virgen.
Esto no impidió, no obstante, que dicha divinidad de la Castidad diese cincuenta hijos a Endimión y otorgase ciertos “favores” a Orión y a Pan. Artemis, según cuenta la leyenda tuvo un séquito de sesenta hijas de Océano y todas las jóvenes que deseaban acompañarla debían hacer voto de castidad. Sus sacerdotisas eran todas vírgenes y cuando se casaban debían abandonar la Orden sagrada.
La leyenda de Calipso, por ejemplo cuenta que fue seducida por Júpiter y al ser descubierto su desliz, para que no vieran su abultado vientre, por el embarazo se negó a ir al baño con sus compañeras. Artemis la expulsó de su séquito.
El origen de Hermafrodita.
De Extremo Oriente llegaron también formas míticas concretadas en el fruto de los amores de Hermes y Afrodita, más conocido, por los relatos de Plinio, como el Hermafrodita.
La cómica leyenda es relatada por el poeta latino Ovidio. Hermafrodita es un joven adolescente, que llega a un lago, cuyas aguas son límpidas hasta el fondo. Allí lo ve Salmacis, una náyade voluptuosa, quien se queda extasiada al observar su belleza. La joven exclamó ardiente: “Yo te amo, te deseo y quiero compartir contigo mi lecho”.
El joven Hermafrodita, que ignoraba el amor se lanzó despavorido a la fuga. Ella, entonces se alejó para no intimidarlo. Él se desnudo, creyendo que nadie lo observaba y jugó con las olas. La ninfa, sin embargo, observándolo, presa del deseo lo abrazó por la fuerza y estrechando su cuerpo sobre el cuerpo desnudo del muchacho, invocó: “Que no pueda este joven separarse de mí, ni yo de él”.
Los dioses la escucharon y juntaron sus cuerpos; ambos crecieron bajo el aguijón del tiempo, como si fueran la rama de un mismo árbol, pero participando de su doble naturaleza. Y así nació Hermafrodita, un ser con sexo masculino y femenino a la vez.
Infidelidad y Prostitución.
Pero en Grecia, no todos fueron leyendas mitológicas. El sexo era algo que formaba parte importantísima en la vida de los griegos. Y no era puro cuento… Si bien, la familia llegó a ser el fundamento de la sociedad; en la esfera sexual, los griegos tuvieron las mayores variantes imaginables.
En la civilización cretense, la mujer disfrutaba de gran libertad, podía frecuentar banquetes, representaciones teatrales y jurídicamente se igualaba al hombre. El matrimonio, dentro de la sociedad minoica (desarrollada en Creta), lazo de unión de toda la vida social, se hallaba bajo la invocación de la Madre Tierra. Hombres y mujeres acudían a las cumbres de las montañas, los bosques y grutas, donde depositaban ofrendas y sacrificaban animales. Y esto también permitía que lo sexual fuese concebido como una necesidad natural satisfecha libremente. Los jóvenes se unían en los campos, sobre la hierba o el trigo recién segado.
Desaparecida la civilización minoica, se desarrolla en todo su esplendor, la civilización micénica, en el corazón continental de la antigua Hélade. De este período micénico de hombres fogosos, viriles y belicosos, guerreros y navegantes, denominados por Homero como “aqueos”, subyacen innumerables referencias, que dan cuenta de una sexualidad rica y exuberante.
Ningunos señores de su casa…
Por aquel entonces, Esparta, que disponía de buenas tierras se encontraba sumida en la pobreza más absoluta. Criar a un hijo era un verdadero problema; era común que los hermanos compartieran una sola mujer. El hambre amenazaba seriamente a la sociedad y al Estado. En Atenas, por el contrario la situación era muy distinta. Los ciudadanos pobres recibían ayuda del erario público. Esta situación tan despareja entre ambos estados fomentó muchas rivalidades. Por ende, la posibilidad de contraer matrimonio se tornaba difícil, por lo que muchos jóvenes de clases altas se ponían de novio con jóvenes de clases bajas, cosa muy mal vista en esa época. De hecho, Perícles el aristócrata de irreprochable reputación, casado a los cuarenta años con una dama de alta alcurnia y padre de dos hijos lanzó una ley muy controvertida: Nada de matrimonios entre miembros de diferente clase social.
Pero…, resulta que Pericles, el gran político de su siglo, tuvo la debilidad de enamorarse de Aspasia de Mileto. Los poetas griegos hablan de Aspasia como una hetaira conocidísima (es decir, una prostituta). Se dice que Aspasia era muy bella; que enseñó elocuencia a Pericles y que su casa se convirtió en el centro de reunión de los más afamados filósofos griegos. Procedía de Mileto, y su padre era un simple extranjero. Este hecho hubiese impedido que Pericles se casara con ella, pues era la antítesis de lo que recomendaba la Ley. Pero Pericles repudió a su legítima esposa y vivió muchos años con Aspasia, y los nobles ciudadanos y sus esposas los trataron y agasajaron como si no existiese tal situación reprobatoria.
Sin embargo, con el tiempo y por la envidia, algunos conciudadanos empezaron a señalar el adulterio de Pericles y las señoras copetudas de la época a escandalizarse con Aspasia. Bajo el pretexto de ejercer secretamente el proxenetismo se planteó contra ella una acusación. Pericles, con lágrimas en los ojos suplicó a los jueces y logró que fuera sobreseída la causa, pero la sociedad se había vengado de aquellos que vivían al margen de su moral. La familia venció al sexo, y la casa y el hogar volvieron a ser puros.
Pero el hombre continuó disponiendo de cuantas mujeres quiso y pudo fuera de su casa. Por lo que el marido, a consecuencia de sus uniones extraconyugales pocas veces solía ser un amante ardiente. Las mujeres casadas no podían asistir a los Juegos Olímpicos, no porque los atletas saliesen completamente desnudos , sino porque este espectáculo estaba reservado sólo para las chicas solteras. Es que además de las disciplinas acrobáticas, estos juegos culminaban como verdaderas fiestas populares, muchas veces dadas a la juerga desenfrenada. Además, muchos de los juegos pasaban por Corinto, la famosa ciudad, conocida por los “placeres extraconyugales”. Tampoco se miraba mal que las mujeres solteras participaran del carnaval dedicado a Dionisos, centrado en el culto fálico. Y en septiembre, hombres y mujeres asistían a los misterios de Eleusis, que tras los diversos ritos desembocaban en noches de orgiásticas danzas.
La guerra entre Esparta y Atenas llevó a los hombres al combate. Las mujeres se quedaron solas. Y muchos matrimonios naufragaron en el adulterio. Eurípides, el gran poeta hizo una defensa encendida a las pobres y calumniadas esposas, al decir que “los hombres tienen el mérito de arriesgar su vida por la patria, pero que dar a luz es mucho más duro y cruel que ir tres veces al combate”.
Pero es Hipócrates, el primero que aborda y elabora un verdadero cuadro clínico de la “histeria femenina”. El mal, sin embargo tenía raíces profundas. Al terminar la guerra se vio que las mujeres seguían apasionándose por los hombres, pero los atenienses, derrotados ya se habían acostumbrado a dos formas de sexualidad: la prostitución y la homosexualidad.
La prostitución tomó auge en Grecia, después de que las civilizaciones antiguas aprovecharon la esclavitud como válvula de escape para su sexología. De aquí deviene la famosa y todavía tan mentada expresión de la “mujer – objeto”. Con la difusión de las labores de las cortesanas de Oriente, surge la figura de la hetaira, la mujer que hace de la practica de amor sexual un arte.
Las hetairas hicieron tanto ruido al lado de los filósofos, políticos y poetas, que podría decirse que ninguna otra clase de mujer ocupó tanto y tan exclusivamente la atención de los hombres griegos. Una famosa hetaira fue Friné, inmortalizada en el mármol por Praxíteles. Nació en Tespia, Beocia y en sus primeros años se dedicó a cuidar cabras; reunió una pequeña fortuna y se trasladó a Atenas. Allí desarrolló sus “artes amatorias”, dando inclusive espectáculos en público de lo que hoy día conocemos como “Streep tease”.
Otra famosa hetaira; capricho del gran orador griego Demóstenes, amante de Alcibíades y de Aristipo, discípulo de Sócrates fue Lais de Corinto. Se dice que era huérfana y que un comerciante la recogió cuando apenas tenía unos meses de edad y la mandaba a vender coronas de flores ante el templo de Hera. A los diez años la vio Apeles, quien la tomó como modelo para sus esculturas y la llevó a Atenas, en donde Lais se hizo famosa por ser aceptada en las alcobas más importantes de la época. Lais, tras regresar a su tierra natal se convirtió en la reina de las hetairas de Corinto, miles de seguidores la asediaban y ella escogió a un viudo muy rico y bastante viejo que prometió hacerla su heredera. Las lecciones que había recibido de la famosa Aspasia, la ayudaron a llevarlo a la tumba y pronto quedó viuda, joven y con una de las fortunas más grandes de la época.
Pero a no engañarse, pues las hetairas tiene la fama de haber conquistado a los hombres, más por su espíritu que por sus encantos físicos, aunque, las más preparadas, constituían una excepción. Porque en su gran mayoría, estas mujeres vivían como las prostitutas de todo el mundo. La gran masa de los hombres griegos no buscaban en ellas más que la satisfacción carnal de sus apetitos. Por eso, además de ésta elite, había una prostitución para lo que podríamos denominar la clase media, que se desarrollaba en hoteles o restaurantes, en donde las bailarinas, las tocadoras de flauta y las acróbatas daban toda clase de placer a los hombres.
Otra prostitución para las clases más bajas se desarrollaba en burdeles especializados, y los de peor fama del mundo se encontraban en el barrio bajo de las calles del Pireo. Sólo Corinto, cuyo culto a Afrodita se asociaba a la prostitución sagrada ganó fama en el inframundo prostibulario de Atenas y los alrededores. Según Estrabón, que vivió en tiempos del emperador Augusto “sólo en el templo de Afrodita ejercían este oficio, más de un millar de prostitutas”.
Amor entre iguales.
El otro aspecto de la sexualidad griega se centró en la homosexualidad. Los hombres adultos tenían el derecho a prostituírse y si su cliente era extranjero, se podían alquilar en calidad de mancebos por un buen salario. La homosexualidad masculina estaba muy extendida en toda Grecia. Sus inicios aparecen hacia fines del siglo VII a.C
Y se desarrolla en el período presocrático y poético con Píndaro, Teonis y Solón; en el período Socrático con Platón y en el período posaristotélico.
Los hijos de Pisístrato: Harmodios y Aristogiton, matadores del tirano y sus amigos constituían una pareja de amantes. El propio Solón, hombre de valía se manifestaba partidario del amor entre hombres. Solón fue amante de Pisístrato. Cien años más tarde, dos hombres de Estado; el virtuoso Arístides y el valiente Temístocles aparecen disputando el amor del joven y bello Stesileo.
En la homosexualidad griega hay que distinguir dos clases de vínculos: el académico y el militar. Desde Alejandro, pasando por Julio César y otros famosos hombres de la Historia, la homosexualidad, muchas veces se ha refugiado en la milicia. Lo que no quiere decir que grandes jefes militares y hábiles estrategas hayan dejado de ser buenos esposos y excelentes padres, lo cual muchas veces lleva a suponer que dicha homosexualidad se daba a modo de compensación por una vida alejada de las mujeres. En Esparta, el encuadramiento militar, sumado a la separación de los hombres de sus madres y esposas logró que se conformara una verdadera máquina de hacer soldados y, por qué no también, homosexuales. Esto llevó a que muchos de los matrimonios griegos fueran tibios. Los maridos se aburrían en sus casas y no les importaba que sus mujeres estuvieran al tanto de sus deslices, con prostitutas y personas de su mismo sexo.
Platón, fue un homosexual reconocido; recomendaba la abstención carnal; pero se sabe que Aster, Dionisio, Fedro y Alepsis fueron amados suyos, según fuentes de la antigüedad.
Sócrates, acosado sexualmente.
Sin embargo, de Sócrates, de quien se dice que fue el amor de Arquéalo, ninguno de sus contemporáneos lo acusa de homosexual.
Platón nos transcribe en su diálogo “El banquete”, una visión de los atenienses sobre el tema. Alcibíades, el célebre general ateniense, sobrino de Perícles y discípulo de Sócrates, en un discurso pronunciado en público decía entre otras cosas, refiriéndose a Sócrates: “Lo invité a cenar, como hacen los amantes cuando quieren tender un lazo a sus bien amados; primero rehusó, pero luego aceptó mi invitación. Vino, pero apenas hubo cenado quiso retirarse; (…)después de cenar prolongué nuestra conversación hasta muy avanzada la noche, y cuando quiso marcharse, lo obligué a quedarse.
(…)Se acostó en el lecho, que estaba muy cerca del mío, y nos quedamos solos en la sala. (…) Cuando se apagó la lámpara, y los esclavos se hubieron retirado, juzgué que no me convenía usar rodeos con Sócrates y que debía exponerle claramente mi pensamiento. Le toqué, pues con el codo y le pregunté: “¿Duermes, Sócrates?. “todavía no”, me respondió. “¿Sabes en lo que estoy pensando?”. “¿En qué?”. “Pienso que eres tú el solo amante digno de mí y me parece que no te atreves a descubrirme tus sentimientos. De mi parte puedo asegurarte que me parecería muy poco razonable si no buscara complacerte en esta ocasión”. Después de estas palabras, le creí alcanzado por el dardo que le había lanzado. Me levanté envuelto en este mismo manto que veis, porque era invierno y tendiéndome sobre la vieja capa de este hombre, ceñí con mis brazos a esta divina y maravillosa persona y pasé a su lado toda la noche. Pues bien, después de tales insinuaciones permaneció insensible y no tuvo más que desdenes y desprecios para mi belleza y no hizo más que insultarla. Los dioses y las diosas pueden ser testigos de que me levanté de su lado como me habría levantado del lecho de mi padre o de un hermano mayor”.
Por otra parte, los hechos revelan que el amor por los adolescentes era el más extendido de la homosexualidad. Los hombres sostenían verdaderas relaciones con jóvenes de 13 y 17 años. Con el pretexto de educar a la juventud, muchos consiguieron que los adolescentes cayeran en sus redes.
Por lo general, los varones prostituídos ofrecían sus servicios con la ayuda de intermediarios. En Atenas y en otras ciudades y puertos existían burdeles con jóvenes. El hermoso joven Fedón de Elis fue vendido a un burdel y su caso tomó trascendencia, porque fue Sócrates, quien se apiadó de él y pagó una fuerte suma para liberarlo del burdel en donde lo tenían como esclavo, explotándolo sexualmente.
Las hijas de Lesbos.
En los principios del lirismo griego aparece la figura trágica de Safo, nacida en la isla de Lesbos. Safo se convirtió en la alegoría y símbolo de la homosexualidad femenina en lo que se conoce como “amor lesbiano”.
Muchas jóvenes, al parecer confundieron el rumbo… en la Academia de esta poetisa. La propia Safo acabó enamorándose de una de sus alumnas, pero su amor no fue correspondido. Desesperada por tal fracaso se arrojó al mar. Pero mientras vivió, impuso el lesbianismo en toda Grecia, aunque una vez muerta, no se volvió a hablar en Lesbos ni en el resto del territorio griego de notables casos de homosexualidad femenina.
Dirán algunos: “Sobre gustos…. no hay nada escrito”; pero aquí damos fe de que sobran las referencias sobre los gustos sexuales de la antigüedad.




















21 COMENTARIOS - LÉELOS Y PARTICIPA:
Cristina buen trabajo. Con respecto a la pregunta sobre la virginidad en las mujeres, mi opinión es que no la considero una virtud, yo creo que es algo normal perderla a una temprana edad, como sucede en la actualidad. La unión de personas de un mismo sexo, yo opino que es permisible pero aún hoy dia no lo vemos tan natural como debería, aún no estamos acostumbrados. La verdad es que no considero a la mujer de hoy con mas libertad, por que tampoco tengo una visión muy clara de la vida de la mujer de la Grecia Clásica.
¡ENHORABUENA! Cristina por tu trabajo es un trabajo que da de pensar, sobre las libertades que hoy día tenemos las mujeres y que algunas veces no sabemos valorar lo que tenemos,yo creo que hoy día las mujeres somos liberales contestando a una de las preguntas de mi compañera Cristina.
Felicidades Cristina por este trabajo tan interesante que has hecho. La verdad es que no sé si actualmente la virginidad es una virtud o no, pero en mi opinión me da igual porque cada uno hace lo que quiere.
En cuanto a la homosexualidad creo que está bien porque ellos y ellas también tienen derecho a ser felices con una persona, aunque sea del mismo sexo.
Lo normal hoy en dia es que ya no se considere una virtud, pero hay determinadas culturas y hombres que si las consideran una virtud de la mujer, hombres que pueden preferir a una mujer con virginidad por ser el primero que la posea. Por otro lado, le doy la enhorabuena a mi compañera por realizar este trabajo... y espero que el segundo sea igual o mejor que este.
Un saludo
Cristina, felicidades por tu buen trabajo.
Manuel Sanz
Pues no entiendo en que consiste el trabajo.
http://www.almargen.com.ar/sitio/seccion/cultura/sexogrecia/index.html
Amigo Anónimo del último comentario: La referencia a la autoría del artículo está bien clara en las primeras líneas.Debes entender que estos "trabajos" estan realizados por los alumnos de antropologia como contribución al blog y a la propia asignatura, coordinados por el profesor que la imparte. Parte del "trabajo" consiste en ratrear por internet y buscar temas que susciten el interés de nuestro alumnado, eligiendo cuidadosamente a los/las autores: la mayoría de nuestros alumnos no tiene ni ordenador ni mucho menos intenet en sus casas, por lo que es en el instituto donde tienen la opción de acceder a la red. El mérito de estos trabajos deberías buscarlos mas bien en que se interesen por temas muy vinculados a la temática del blog que les da cobijo: igualdad y coeducación y sepan compartir, a traves de estas plataformas digitales, sus búsquedas e investigaciones con sus otros compañeros y los propios profesores. Es así como quiza deberías entender estos "trabajos".
Manuel, coautor del blog.
Estimad@ comentarista anónim@:
Lástima que no pueda dirigirme a ti por tu nombre, pero de todas formas como profesor de la asignatura me tomaré la molestia de instruirte en el qué, el cuándo y el para qué del trabajo de mi alumna.
- ¿Qué pretendo que hagan mis alumnos y alumnas con estos trabajos? En primer lugar, simplemente que lean sobre temas relacionados con la temática del blog. LEER ya es por sí una de las actividades formativas más importante que puede haber ¿no crees?
Lo relevante no es la originalidad sino más bien y como diría Borges fomentar en ell@s el "buscar por el agrado de buscar, no por el de encontrar".
- ¿Cuándo? Pues durante 2 horas a la semana que podemos ir al aula de informática de nuestro instituto. Esta alumna ni tiene acceso a internet ni posibilidades de tenerlo de momento y NO POR FALTA DE GANAS. ¿No piensas que tenemos la obligación moral como profesor@s de paliar estas carencias sociales?
- ¿Para qué? ¿Has oído hablar de la ALFABETIZACIÓN DIGITAL? Much@s de nuestr@s alumn@s han nacido en la era digital pero POR RAZONES SOCIALES ni tienen acceso a internet ni mucho menos a publicar en la red. Ella no sólo ha encontrado información sobre el tema, ha hecho una breve reseña, mediante preguntas ha invitado al diálogo y ha publicado interactuando sobre su trabajo con sus compañer@s y profesor@s.
Y ahora ¿ENTIENDES UN POQUITO MÁS?
¡Ánimo! y felicidades Cristina por tu trabajo.
Roberto.
Mejor dicho imposible, Manuel y Roberto. Más claro también imposible. Sólo la cobardía del anonimato ya delata a quien se permite opinar de quien no conoce. Se me revuelve la sangre con este tipo de idioteces de quien seguramente no tendrá el valor de replicar lo que le contestamos. ¿Qué os apostáis?
ENHORABUENA TRES MIL VECES, CRISTINA. Y firmo con mi nombre y dos apellidos:
Juan José Muñoz Lorencio
Pues Cristina, si realmente has buceado en la red para encontrar la información, si tu acceso a Internet es limitado y has fomentado la discusión entre tus compañeros, no me queda sino felicitarte y felicitar a tus profesores: no es poco lo que habeis conseguido. Enhorabuena y estoy absolutamente seguro de que en muy poco tiempo desarrollarás otras habilidades.
Juanjo,aunque razones no te falten, no hacía falta exaltarse. El anónimo (por cierto: ¡qué poco cuesta firmar con un nombre al final del comentario !) partía de un supuesto equivocado. Ha corregido y rectificado su comentario. Y eso está bien, también tenemos que reconocerlo. Al menos, es mi punto de vista.
Manuel.
Efecticamente Cristina y el resto de nuestr@s alumn@s tienen aún un largo camino para desarrollar todo su potencial y habilidades. Nosotr@s tenemos la obligación de animarlos y transmitirles el valor inconmensurable del estudio, FOMENTANDO ESTE TIPO DE TRABAJOS y corrigiéndoles a diario los lógicos errores que comenten.
Comentarista anónimo, de nuevo gracias y recordarte que nosotros, los autores del blog, firmamos todo lo que decimos con nuestros nombres. Yo soy Roberto.
Vista la corrección, me alegro, y reconozco perdida mi apuesta ;)
Ganas me dan de impedir comentarios anónimos...
Juanjo
GRACIAS A LOS QUE ME HABEIS FELICITADO POR MI TRABAJO.
BUENO DECIRLE A NUESTRO AMIGO DEL COMENTARIO ANÓNIMO, COMO BIEN HA DICHO MI PROFESOR, QUE MI ACCESO A INTERNET ES MUY LIMITADO YA QUE NO TENGO NI ORDENADOR EN CASA,Y DECIR TAMBIÉN QUE SEGUIRÉ ELABORANDO MIS TRABAJOS LO MEJOR QUE PUEDA.SU COMENTARIO AMIGO ANÓNIMO ME SUPONE UN RETO PARA HACER MIS TRABAJOS CADA VEZ MEJOR.
Cristina, estoy seguro de que será así. Dos ayuditas:
Un bonito video sobre el tema.
Y como
citar un documento electrónico
Tendrás noticias mías
A nuestro o nuestra comentarista que continúa siendo anónimo o anónima a pesar de las invitaciones para que nos diga su nombre, decirle amablemente:
1º) La enseñanza y el aprendizaje son procesos temporales, afortunadamente ni se enseña ni se aprende todo de golpe.
2º) Frente al rigor academicista, nosotr@s sabemos citar según los cánones de la Academia, estamos en una fase mucho más importante a nuestro parecer: LEER, PENSAR Y COMPARTIR.
3º) Ya llegará la fineza, de momento déjanos con nuestra espontaneidad, CITAMOS AUNQUE NO ACADÉMICAMENTE. Y
4º) LO PRIMERO QUE LE INDICO A MIS ALUMNOS Y A MIS ALUMNAS ES QUE DEN LA CARA CON SUS NOMBRES Y SUS DATOS PARA HACERLOS RESPONSABLES DE LO QUE ESCRIBEN.
Roberto.
Un saludo.
cordobesa.comCristina,has llevado a cabo un buen trabajo,pero lo mejor son los comentarios que se ha suscitado a raíz del anonimato de un comentarista.Pienso que hay que decir quien eres,aunque esta forma de pensar no sea unánime.Enhorabuena.Carmen
AMIGO DEL ANONIMATO, HE DE DECIR QUE GRACIAS POR HABER TENIDO EL DETALLE DE REGALARME UN LIBRO.
ME RESULTA ALGO CURIOSO EL HECHO DE QUE ALQUIEN A QUIEN NO CONOZCO DE NADA(NI SU NOMBRE)TENGA UN DETALLE ASÍ.
DE NUEVO GRACIAS.UN CORDIAL SALUDO.
Cristina:
Espero que te guste. Como ya comenté por correo electrónico a tus profesores, ésta es mi última intervención.
Ya sabes mi nombre y dónde estoy
Adios y mucha suerte
Amigo anónimo ( supongo que prefieres que te siga llamando así y respetamos tu decisión) : Me ha hecho saber mi compañero Roberto el gran detalle que has tenido con nuestra alumna Cristina regalándole un libro. Supongo que también él mismo te contestará.Es algo que te honra y te agradecemos todo el equipo de Iguales, pese a las desavenencias iniciales sobre tu "anonimato". Lo que sentimos verdaderamente es que cierres el grifo a futuras intervenciones en este blog, a lo mejor molesto por algunos de nuestros anteriores comentarios.Hemos tratado temas muy delicados y han sido muchas las ocasiones en que, amparados en el anonimato, han proferido insultos y comentarios poco afortunados hacia ciertos colectivos. Esperemos que volvamos a leerte por aquí, con o sin nombre, aunque preferimos siempre la primera opción. Ten por seguro que has hecho felíz a nuestra alumna y le has dado una buena inyección de autoestima y que a buen seguro, disfrutará de la lectura del libro. Que no es poco.
Nuevamente, gracias.
Manuel.
Estimado amigo, a veces esta vida te regala la gentileza de un desconocido y en esta ocasión, la tuya ha sido de una elegancia y una altura moral dificilmente repetible.
Tres mil gracias.
Roberto
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